El poder de Amabel en los medios

Recesiones y entrevistas:

Inmarcesiblemente etérea.  Fecha: 11.03.2016

«Momentos graciosos, tristes, melancólicos, traviesos, de enfado e incluso de amor y oportunidad. Incluso también me atrevería a decir que Érica hace, a través de pequeñas partes del cuento, una crítica social». 

La magia de ser lector. Raquel Campos. Fecha: 01.10.2015

«Este libro me ha gustado mucho: es muy divertido. Las cosas que le suceden a Amabel por su cabezonería de encontrar su poder son divertidas y ocurrentes».

El pie en la marea. Ana Abelenda. Fecha: 19.05.2014

«Érica me contó que no tiene miedo a nada, que dice lo que piensa, que ama los animales, el verano y el movimiento, que sabe desenvolverse en las crisis. Antes escribía para hacer terapia, ahora no. Sale con un músico de raíz. Tiene un gato, una perra, dos proyectos, una furgoneta que ha convertido en hogar. De pequeña soñaba con ser normal, quizá sin saber que eso supondría perder su poder especial. Menos mal que no todos los sueños se hacen realidad».

Kireei. Cristina Camarena. Fecha: 23.12.2013

«Todos los miembros de la familia de Amabel tienen superpoderes: una fuerza descomunal, la velocidad del rayo, una inteligencia deslumbrante o incluso la capacidad de hacerse invisible. Pero Amabel todavía no sabe cuál es su habilidad extraordinaria. Para descubrirlo, se embarcará en aventuras muy peculiares».

Libros y Literatura. Sergio Sancor. Fecha: 22.12.2013

«Si de algo estoy seguro es que esta lectura de El poder de Amabel es una de las mejores que los niños pueden tener hoy en día. Sorprende, sorprende y mucho. Soy mayor, lo digo siempre, pero eso no me impide poder disfrutar de las buenas historias cuando son contadas como en este caso». 

Blogaliza. Entre a realidade e a fantasía. Manuel Rodríguez Alonso. Fecha: 17.11.2013

«En la literatura infantil no siempre es fácil combinar la fantasía con la realidad. A las niñas y niños les gustan los relatos de fantasía y ellos mismos son productores de historias más o menos fantásticas. Pero también incide sobre ellos y sobre sus vidas la realidad cotidiana, como puede ser el desempleo y las tensiones que esta situación provoca. Este relato consigue la adecuada combinación entre fantasía (fantasía además propia de la mentalidad de los pequeños) y realismo, incluso denuncia social, con la referencia, por ejemplo, al problema del paro y la situación que esto provoca en la infancia».

En los medios:

Revista CLIJ. Cuadernos de Literatura Infantil y Juvenil. Fecha: otoño 2014

Revista Yes. La Voz de Galicia. Ana Abelenda. Fecha: 19.05.2014

Galicia Confidencial. Cultura. Armando Requeixo. Fecha: 26.10.2013

«El poder de Amabel es también una inteligente narración donde, de modo muy sutil, se va dibujando toda una tela de araña de conflictos actuales que contemplados desde la singular percepción de una niña: el desempleo, las discusiones de pareja, las enfermedades de la vejez, la dificultad de la conciliación familiar etc. Por supuesto, también al mismo tiempo se produce una reafirmación de valores positivos como la unión familiar, la importancia de la amistad, la libertad y la capacidad de soñar y, sobre todo, se transmite un mensaje optimista y esperanzado a merced de una sencilla pero efectiva visión de lo cotidiano».

La Voz de Galicia. La Voz de la Escuela. Ana Abelenda. Fecha: 23.10.2013

«Pienso que es un final que toca el corazón», dice la autora. Amabel tiene un gran poder, «el único capaz de cambiar el mundo».

Nordesía. Fecha: 03.10.2013

«Amabel vive con sus padres, su abuela y su hermano mayor y, con su mirada de niña desdentada, asiste a los conflictos familiares que se desatan porque el padre se quedó sin empleo, la madre se tiene que poner a trabajar a jornada parcial y no puede cuidar de la abuela dependiente y su admirado Bal está más preocupado del fútbol y de las chicas que de los estudios. Con este punto de partida, Érica Esmorís desenvuelve las peripecias de esta niña y su amigo, que goza de una situación económica opuesta a la de ella, en la búsqueda del superpoder que le corresponde para ayudar a su familia. E para encontrarlo, nada mejor que el método de prueba-error. Amabel nos cuenta sus experimentos con sorpresa y provoca la carcajada ante la frescura de la mirada infantil y la lógica aplastante que la guían para saber si puede volar o si tiene el poder de la curación. Con un estilo directo, a través de la voz de la propia niña, viajamos de su tensa casa a la maravillosa piscina de su amigo Braulio, pasamos por la playa y sufrimos los castigos que padece porque nadie comprende sus actos. Reímos e, al final, también lloramos con una historia con la que todos nos identificamos. Y sí, ella tiene un superpoder».